ASIRTEX | residuos textiles, medio ambiente, cambio climático
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Las repercusiones del ‘ultra low cost’ de ropa en España.

El aumento de las tiendas de ropa ultra low cost en España es cada vez mayor. Iniciada esta tendencia por Inditex y Mango con sus marcas, se ha constatado que los españoles y españolas no tienen una connotación negativa asociada a comprar barato, lo que ha atraído a numerosas marcas internacionales a asentarse en el territorio nacional español, como éxito de sus estrategias empresariales.

Muestra de esto es la marca francesa Kiabi, que abrirá entre 25 y 35 tiendas en España en los próximos cinco años, con algunas de ellas con una superficie de más de 1.800 metros cuadrados. A ésta se suma, la ya consolidada en nuestro territorio, Primark que en 2016 superó los mil millones de ventas en sus 42 tiendas.

También Lefties, la ultra low cost de Inditex, es la marca del grupo que más crece y está reforzando su estructura empresarial con nuevas tiendas. Otra marca que está cambiando su estrategia para consolidar su presencia en España es Shana, donde el año pasado bajó todos sus precios un 40% y ha recortado el tiempo colocación de prendas nuevas en sus tiendas en cuatro semanas.

Por último, también se encuentran la marca italiana Terranova, que aterrizó en nuestro país en 2016 centrada en las prendas de moda adolescente, y la marca inglesa Boohoo que en 2016 incrementó en un 260% sus beneficios con la venta realizada únicamente a través de Internet.

Pero ante todo este auge de la ropa ultra barata, parece que nadie piensa en la generación de los residuos que esto genera. Mayor oferta, mayor cantidad de ropa y prendas generadas, pero menores calidades y mayores residuos, que difícilmente pueden ser gestionados posteriormente por su reutilización, reciclaje y recuperación. La inexistencia de legislación que regule la responsabilidad ampliada del productor, hace que los fabricantes de ropa ‘se limpien las manos’ ante su responsabilidad con el Planeta en la fabricación de estas prendas. Su repercusión en el cambio climático es catastrófico pues generan toneladas de residuos textiles de ropa usada y desperdicios de fabricación.

Este aspecto no favorece el objetivo de España con la Unión Europea, donde para el año 2020 se ha comprometido a recuperar 490 mil millones de Kg de ropa usada. Actualmente más de 300 mil millones de Kg de ropa usada son tirados a los vertederos.

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